Alpujarra de la Sierra

A las espaldas del más elevado pico de la península, nos encontramos con la que fue patria de Abén Aboo activo defensor de la Alpujarra musulmana. Pintoresco pueblo con sus barrios, caracterizados por su singular arquitectura popular, escalonadas laderas y rodeado de castaños centenarios.

El municipio de Alpujarra de la Sierra en la provincia de Granada está formado por dos núcleos de población: Mecina Bombarón y Yegen así como el barrio de el Golco y el Caserío de Montenegro. Recostado sobre una suave ladera, entre aires bereberes se encuentra Yegen, un lugar que cautivó durante mucho tiempo a Gerald Brenan y le animó a fijar su residencia durante 7 años.


Las pocas gentes que viven en el golco, me ofrecieron su hospitalidad, sus palabras y me mostraron con orgullo su flamante iglesia donde vive su patrona, la virgen de gracia. Aquí comprendí el significado del término equilibrio; estas gentes aprovechando los recursos inmediatos a su alcance de una forma particular, vernácula, económica y en cierto modo ecológica transformaron un entorno para convivir en equilibrio con él.


En Mecina Bombarón, siguiendo mi especial ruta por las Alpujarras, encontré un Museo de la Fotografía que me transportó a épocas pasadas; me hizo sentir especial entendiendo y conociendo la esencia del mundo rural y sus costumbres. Algunos de mis recuerdos infantiles más nítidos, no son recuerdos de personas o de lugares, sino de fotografías; si no fuera por las fotos, mi memoria sería menos memoria, no habría percibido, desde antes de tener uso de razón la poesía y el enigma del tiempo de las vidas humanas.

Tiene el agua como protagonista en multitud de fuentes y lavaderos, y posee una original arquitectura popular, las casas están perfectamente adaptadas a la montaña en la que se encuentran. Sin olvidar la reliquia arquitectónica del pueblo, el puente romano, considerado antiguo Camino Real de Granada a Almería. Todos los núcleos de población están orientados al Sur, mirando al mar, como si fueran balcones, separados unos de otros por barrancos repletos de vegetación.